“La idea en la burguesía alta y media de que el
producto manufacturado en el país era
socialmente injusto: caro y no tan bueno
como el importado” [1]
En el Perú hablar de Industria puede resultar una ironía. Incluso, hay quienes podrían decir que no tiene mucho sentido. Más aún, si la capacidad de transformación de nuestros recursos es marginal. La mejor muestra de ello es la estructura de nuestra Balanza comercial. En la que los minerales, y los recursos naturales siguen siendo preponderantes.
En el último trimestre del 2022, nuestras exportaciones tradicionales (XT) estaban por encima del 60 % de la Blanza comercial respecto de las exportaciones no tradicionales (XNT). Es decir, ya adentrados en el siglo XXI, el Perú aún sigue dependiendo de los recursos naturales. Pero debemos reconocer que hemos avanzado para los niveles que teníamos en los ’70.
Ninguno de los 10 presidentes que hemos tenido desde el 2000 a la actualidad, ha querido pensar en una nueva matriz tecno-productiva-exportadora que nos acerque a una industria mucho más competitiva. Pero sobre todo, que nos libere de la enorme dependencia de los Ciclos de bonanza de los Commodities, que siempre nos han dado aires de modernidad, sin una verdadera transformación. La mejor muestra de ello se evidenció con la pandemia última que vino a desnudar todas nuestras calamidades y ha enrostrarnos que lo que vivimos en el último de ciclo de bonanza de commodities, en la primera década del siglo XXI, era sólo una ficción. Como todos los otros (Guano, salitre, caucho, harina de pescado).
En realidad, si miramos nuestra historia no vamos a encontrar gobiernos que hayan tenido un verdadero espíritu transformador. Sin querer hacer un análisis exhaustivo de la historia de la industria podríamos decir que grosso modo se dieron ciertos atisbos para desarrollar un sector manufacturero en el país. Por ejemplo :
- Gobierno de Odría (1948 – 1956)
En el último año de su gobierno se elaboró, la Ley de Promoción Industrial [2]
- En el segundo gobierno de Prado, (1956 – 1962)
Se aprobó la Ley de Promoción Industrial (1959) [3]
- El primer gobierno de F. Belaunde T, (1964 – 1968)
Desarrollo de parques indusriales, dentro de la lógica del modelo de sustitución de importaciones.
- Gobierno del Gral. Juan Velazco A., (1968 – 1875)
Se acentuó la aplicación del modelo de industrializacion por sustitución de importaciones (ISI)
Probablemente, este último caso haya sido el intento más serio de desarrollo industrial en nuesto país; sin embargo, el modelo de Industrialización por Sustitución de Importacines (ISI) tal como pretendió ser desarrollada por las FFAA,” hizo inviable la posibilidad de substituir bienes intermedios y de capital. Bloqueando, por lo tanto, la continuación del proceso de industrialización” [4]
- Gobierno de O. Humala T., (2011 – 2016)
Se promulgó el D. Legislativo N° 1228, que modificaba la Ley N° 27267 que había creado los Centros de Innovación Tecnológica (CITE) [5] con el propósito de adecuarla a las nuevas circunstancias que atravesaba el mundo.
Qué hemos conseguido con estos esfuerzos de industrialización en el País?
La situación de nuestra balanza comercial actual, tiene la respuesta. Nos convertimos en un país que cuando los ciclos de los commodities no nos son favorables, entramos en serios aprietos. Y naufragamos hasta el siguiente ciclo expansivo de los commodities. La pregunta sería: los paises como el Perú, pueden abrigar la esperanza de contar, en el futuro, con nuevos ciclos expansivos de commodities?
A la luz de las nuevas tecnologías, y de los nuevos materiales, se podría decir que estos ciclos serán cada vez menos posibles. La industria digital, no requiere recursos naturales como la industria del siglo XX. En consecuencia, mal haríamos en esperanzarnos en estos ciclos que, cada vez tienen menos posibilidades.
La Industria 4.0
No es que la Cuarta Revolución Industrial, que es como también se le conoce a la industria 4.0, nos vaya a sacar del ostracismo industrial para llevarnos a una industria del primer mundo. Más aún, en términos digitales.
Sin embargo, nuestra visión al respecto es que debemos conocer a profunidad este proceso para saber qué podemos tomar del mismo, de tal modo que nos ayude a generar un proceso propio, no a la usanza del industria tradicional, sino uno en el que los conocimientos sean más importantes que el recurso propiamente dicho. Teniendo en cuenta que eso es lo que genera mayor valor agregado.
Además, producir industria digital es más barata que la industria tradicional. En primer lugar, no se necesitan una planta en términos de la industria tradicional; los modelos pipeline de generación de valor dan paso a los modelos circulares en los procesos digitales. Por citar sólo a dos de los aspecto centrales de la industria 4.0.
Qué pretendemos en esta área de trabajo?
Es nuestra utopía poner en agenda pública, pero también privada, la necesidad de desarrollar un sector industrial que esté mucho más cerca de la industria digital que de la industrial tradicional. Somos conscientes de lo que eso implica. Pero queremos hacer nuestro pequeño aporte. No porque tengamos todas las respuestas, sino porque pretendemos incentivar el debate en entorno a esta problemática y posibilidad, parafraseando a nuestro historiador de la etapa republicana, Jorge Basadre,
[1] Basombrío Z., Ignacio, La Industria en el Perú, 1960 -1970, Revista UP
[2] Jiménez, F., Aguilar, G. & Kapsoli, J.; El Desempeño de la Industria Peruana 1950 – 1995, PUCP, pág. 12
Obtenido en: http://files.pucp.edu.pe/departamento/economia/DDD142.pdf
[3] Ob. Cit., pág. 13
[4] Ob. Cit., pág. 15
[5] En: https://busquedas.elperuano.pe/normaslegales/decreto-legislativo-de-centros-de-innovacion-
productiva-y-tr-decreto-legislativo-n-1228-1292138-7/