ECONOMIA DIGITAL

We tend to overestimate the effect of a

technology in the short run and underestimate

the effect in the long run” [1]

[“Tendemos a sobrestimar el efecto de una

tecnología en el corto plazo y a subestimar

 el efecto en el largo plazo”]

Amara´s Law

No es nuestra intención, en esta presentación, desarrollar profundamente, ni mucho menos, todo lo que implica la Economía digital. Eso será parte de lo que iremos desarrollando paulatinamente en esta área de investigación. Y que se podrán encontrar con mayor detalle en el curso que hemos elaborado para dar a conocer el contenido de esta economía. Al igual que en las otras  áreas de investigación que se han contemplado para nuestro Blog.

Sin embargo, consideramos necesario explicar la importancia de su conocimiento como de su necesidad. Sobre todo en países como el nuestro. Carente de un rumbo específico y donde lo que prima termina siendo la coyuntura, por encima del carácter de predictibilidad que debería tener todo país que se precie de serlo.

Este es un tema ineludible como sociedad, nos guste o no. Por el lado gubernamental se han dado algunos avances pero que se enfrentan con cuellos de botellas que están retrasando el proceso de digitalización y, con ello, la posibilidad de hacer economía digital desde y hacia cualquier parte del territorio nacional.

Por un lado, está la falta de conectividad de calidad, y por calidad debemos comprender que se trata de velocidad de carga y descarga (Mbps) a través de internet. Sin lo cual la conectividad deja de tener un verdadero sentido; un aspecto que pasa desapercibido por su carácter eminentemente técnico pero que es fundamental,  la situación de los protocolos de internet (IP), donde tenemos un retraso en el protocolo IPv6 [2], a pesar que en agosto del 2017  se aprobó la formulación de una Plan de Transición al Protocolo IPv6, donde se establecía que todas las dependencias del Estado tenían que elaborar un Plan de Transición hacia este protocolo, dándoles un plazo de 1 año para ese propósito , así como un plazo de 4 años para su implementación. Pero como siempre suele ocurrir, por lo menos en el Perú, los plazos son sólo referenciales.

Según las cifras, en América Latina los países que encabezan un mayor nivel de implementación del IPv6 son México con una cifra que casi bordea al 50 % , Uruguay con 54 %, Brasil con 37,5% y Guatemala con 35,7% de implementación. Según el mismo documeno, Perú ha alcanzado 21,7% de implementación [3].

En otras palabras, hay un conjunto de temas que deben ser abordados si queremos hablar de Economía Digital de verdad en nuestro país. Y ese es el propósito de esta área de investigación. No sólo conocer lo que es la Economía digital, sino también adentrarnos en esos obstáculos que no nos permiten su pleno desarrollo.

Por qué debemos conocer lo que es la Economía Digital?

No es que la economía de todo el mundo sea ya digital enteramente o es que estemos próximos a serlo, ni mucho menos. Porque querramos o no, habrán países donde las actividades propias de esta economía, quizás, sigan siendo marginales a pesar de los profundos cambios que viene sufriendo el mundo. Más aún, en la región latinoamericana.

Si partimos del hecho que la economía digital implica hiperconectividad, entonces podríamos concluir que este proceso, que aunque no sea en un cien por ciento dado, sí es cierto que está ayudando a la democratización del conocimiento y de la educación, por ejemplo.   

En general, “La aparición de un Internet de las cosas (IoT, por sus sigla en inglés) interconectada tiene el potencial de hacer que los lugares de trabajo y los sistemas de transporte sean más seguros, las ciudades más habitables y la vida doméstica más sencilla. Las redes de banda ancha y sus aplicaciones asociadas están transformando la forma en que la gente se comunica, socializa, compra, viaja y trabaja y están creando modelos de negocio y mercados totalmente nuevos[4].

En otras palabras, se trata de un nuevo mundo al que vamos a enfrentarnos. Y es que no se trata de futuro, sino de presente. Pero si no nos preparamos, entonces, como siempre ha ocurrido en el Perú, perdermos oportunidades.


[1] Atlantico, “Latin America Digital Transformation Report 2020”, 

[2] El “IP” es la abreviatura de Internet Protocol,  es un protocolo que ayuda a las computadoras a comunicarse entre sí a través de una red. La “v” es la versión del protocolo. Por ejemplo, IPv4 y el actual que es, justamente, IPv6. Y se ha tenido que ir a un protocolo que asegure una mayor cantidad de direcciones de IP. D2ado que el mundo se estaba quedando sin direcciones IPv4 (4,300 millones de direcciones IP), era necesario implementar una versión con una mucha mayor cantidad de IP. Por ello, se dio IPv6 cuya cantidad de direcciones IP es de 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456 o lo que equivale a 2^128 direcciones diferentes. Obtenido en: https://kinsta.com/es/blog/ipv4-vs-ipv6/

[3] Obtenido en: https://dplnews.com/el-rol-de-los-gobiernos-en-el-despliegue-de-ipv6/

[4] Dahlman, C., Mealy, S. y Wermelinger, M., “Harnessing the digital economy for developing countries”, OECD Development Centre, Working Paper N° 334, page 8.

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