Por Juan Morón Audante [1]

A medida que pasa el tiempo se va haciendo más evidente que vamos avanzando hacia una Web 3.0 y que, según sus defensores, será absolutamente disruptiva. Cuánto? Nadie lo sabe. Como tampoco se sabe cuándo comenzará a funcionar. Pero lo que si se sabe es que traerá consigo una serie de aspectos por los cuales no podemos decir que sea solo una simple continuación de la Web 2.0, tal como la conocemos y que, en la actualidad mantiene en vigencia porque es la que usamos para navegar en internet.
El elemento central que diferenciará a esta Web de las anteriores es la capacidad para descentralizar los procesos, en general. Y es que al tener como soporte de desarrollo a la Cadena de Bloques o Blockchain, como también se le conoce, tendrá esa capacidad para poder realizar una serie de actividades sobre un conjunto de redes en forma absolutamente descentralizada. Además de contar con protocolos abiertos [2]. En otras palabras, podríamos estar regresando a las propuesta primigenias de internet. Es decir, una WWW abierta y para todos. Tal como fue pensada por su creador Tim Berners-Lee. Y no como la conocemos ahora, supeditada a Gatekeepers. Redireccionando los beneficios hacia para las plataformas digitales y no para los usuarios, tanto que ni siquiera pueden hacer usufructo de sus datos.
Pero sin lugar a dudas, el aspecto que marcará la diferencia absoluta hacia los próximos años es el que está referido a activos digitales. Específicamente dinero digital o criptomonedas, como Bitcoin, Ethereum, Litecoin, Ripple y Tether. Por qué esto marcará una diferencia absoluta con el actual sistema monetario? En gran medida, porque implica la eliminación del monopolio en la creación y gestión de la moneda que circula en un país, a cargo de los Bancos Centrales del Mundo. Pero no solo de estas organizaciones, sino también del sistema financiero internacional que aún trabaja con parámetros de extremada rigidez que impiden que más personas puedan acceder a este sistema.
Entre los beneficios de esta Web, que no son propias sino adquiridas por las características de la Blockchain, es que no puede ocurrir nada sin que un bloque posterior y el anterior no estén al tanto de lo que está ocurriendo en el bloque central. Este hecho, por sí mismo, genera elevados niveles de seguridad en la dinámica de la Web 3.0.
Muchos dirán, ok. Pero qué es lo que realmente traerá de nuevo la Web 3.0 y que marcará la diferencia con lo que conocemos de las Web´s del pasado? En algunos documentos, a esta nueva Web suelen denominarla Web Semántica. Esta propiedad, es resultado del segundo soporte que tiene esta web. Nos referimos a la Inteligencia Artificial.
La explicación es que la IA es la capa cognitiva de la Web 3.0, le proporciona algoritmos de aprendizaje profundo y análisis que permite a las máquinas “entender” el contenido en línea [3]. Por esta razón, los procesos de búsqueda en la Web 3.0 serán muy diferentes a lo que ocurre en la actualidad. Cuando el usuario realice una búsqueda en la Web 3.0. sus datos ya no será sólo datos, sino que la IA permitirá conocer el contexto de cada uno de los datos que obtenga en su proceso de búsqueda. Es decir, esta Web añadirá más contenido a los procesos de búsqueda de datos. Porque ahora, en la Web 3.0, no se trata sólo de datos aislados, sino de las relaciones estructurales que se puedan encontrar entre ellos, de ahí su naturaleza semántica. Y, por tanto su denominación [4]. Ver los siguientes esquemas: El Primero corresponde a la Web 2.0 y la Segunda a Web 3.0.

El problema con los documentos HTML (Hyper Text Markup Language – Lenguage de Marcado de HiperTexto) es que no definen lo que significa su contenido o en qué se diferencian entre sí los documentos. Por ello, tal como puede ver en el primer esquema no se puede diferenciar un contenido de otro. Es decir, los programas informáticos buscan direcciones de contenido, pero no pueden reconocer el significado de la información que buscan ni su diferencia con otra información. Pero esto cambia con la Web semántica, tal como podemos ver en el segundo esquema, donde la Web 3.0 puede diferenciar los contenidos de los documentos gracias a sus componentes : “Entidad” y “Ontología”. Gracias a estos, se logra que los programas informáticos encuentren contenidos en los que pueden reconocer significados, así como la diferenciación de la información [5]. Esto es gran medida lo que nos trae la Web 3.0.
[1] Director del Proyecto JMA-TECHNOLOGY. Nos encontrar en: Nos pueden encontrar en: jma.technology2@gmail.com, jmatechnology.wordpress.com; twitter.com/MoronAudan47998; www.facebook.com/jmatechnology, www.linkedin.com/in/juan-morón-audante-50013810a/
[2] Son ese conjunto de procedimientos informáticos que permiten la comunicación entre diferentes tipos de dispositivos y sistemas sin necesidad de pedir permiso, comprar harware o pagar dinero a la empresa que desarrolló el protocolo. En general, los protocolos abiertos son muy imortante en la medida que hacen posible el desarrollo de internet, facilitando la interoperabilidad y la innovación. Ejemplos de estos protocolos, tenemos a TCP/IP, HTTP, FTP, SMTP, DNS y SSL.
[3] Obtenido en: https://www.bing.com
[4] Ver vídeo : https://youtu.be/Q7G5JBn-wP4
[5] Obenido en: https://www.ionos.es/digitalguide/online-marketing/marketing-para-motores-de-busqueda/web-semantica/