Por Juan Morón Audante[1]

«La degradación humana causada por la tecnología ha sobrepasado algunos límites importantes»
https://www,bbc.com/mundo/noticias-54569277
Hace unos días, escribiendo un artículo me entrampé con un aspecto que era importante en el desarrollo del mismo. Estaba escribiendo sobre la Web 3.0, la denominada la “Web Semántica”. Y ocurre que en diferentes documentos se habla, como antecedente, que la Web 2.0 tiene entre sus características que los consumidores son considerados como “productos”.
Cuando terminé de leer esta frase encomillada se me vino a la mente una interrogante: los lectores sabrán exactamente a qué se refiere esta característica?, ¿decodificarán la magnitud de la misma?
Estas interrogantes me produjeron una gran incertidumbre. Y aquí es cuando la Inteligencia Artificial (IA) vino en mi auxilio.
Le pregunté a Bing Chat: ¿Por qué se dice que el consumidor es un producto en la economía digital? Me respondió en fracciones de segundos. No sé cómo hubiésen reaccionado ustedes, pero en mi caso me sobrevino una profunda sensación de orfandad. Porque esa respuesta tuvo que haber sido el resultado de una búsqueda bibliográfica mucho más prolija y de una reflexión más aguda de la que había realizado.
Pero además, me sobrevino también, cual rayo fulminante a mi cerebro, la siguiente pregunta: Cuáles podrían ser los efectos, en la humanidad, si trasladamos esos esfuerzos, que deberían ser nuestros, a la tecnologÍa, a la AI por ejemplo?
Es más que probable que en el corto plazo no veamos ninguna implicancia, porque cuando se trata de la evolución humana el cortísimo plazo no cuenta. Son los plazos largos lo que van determinando esos derroteros en nuestra historia evolutiva.
Creo, sin ánimo de ser distópico (Ver video[2] ), que estamos viviendo el comienzo de algo que sólo las generaciones futuras podrán comprobar. Pero más allá de las cuestiones éticas de la IA o, de cualquier otra tecnología, no podemos olvidar que el centro del desarrollo de todas las tecnologías que hoy nos prometen que vamos a vivir casi-casi en el paraíso, es el ser humano. Porque sino hacemos esto, entonces vamos a repetir los errores y los horrores del pasado.
Pero volvamos a nuestra última pregunta. El tema no es que las nuevas tecnologías nos suplan en diferentes actividades que han sido realizadas por el ser humano desde siempre, principalmente en la economía del siglo XX, sino que al participar éstas, las actividades, se hagan mucho más productivas.
Por ello, pienso que se equivocan, profundamente, cuando dicen que las nuevas tecnologías han llegado para hacernos la vida más fácil. No. No es así.
El problema de fondo es que ese fácilismo y esa sensación de inmediatez con que se quieren las cosas, en diferentes ámbitos de nuestras vidas en la actualidad, es resultado de la inserción desmedida de las nuevas la tecnologías, las mismas que han terminado creando una “cultura de la gratificación instantánea” y distorsionando absolutamente nuestras funcionalidades como seres humanos.
Según los científicos, la incidencia de las tecnologías que, ciertamente nos están procurando muchas cosas positivas, . . . , también están produciendo en las nuevas generaciones la pérdida de la capacidad de atención y de concentración, conjuntamente con el desarrollo de mayores niveles de ansiedad y de estrés y, menor capacidad para enfrentar los problemas cotidianos de la vida. Lo cual nos deja sin armas para enfrentar las vicisitudes del día a día. Por ello, “los seres humanos necesitamos desafíos físicos y mentales y estresores para no deteriorarnos” [3]. Es decir, necesitamos enfrentarnos a retos permanentes, pues es eso lo que nos permite desarrollar y potenciar nuestras habilidades y capacidades, caso contrario crecemos sin armas para enfrentar el futuro.
No es casualidad que los colegios de Suecia estén suspendiendo su plan de digitalización en los centros educativos del país. Están comprobando que, según el informe PIRLS [4] del 2021, los estudianes están mostrando una disminución en su capacidad lectora. Confirmando la percepción que ya tenían las autoridades respecto del proceso de digitalización llevado acabo. Según ellos, de persistir en el proceso tal como está planteado, corren el riesgo de “ver una generación de analfabetos funcionales”. Por lo tanto, las escuelas en Suecia están pensanso replantear su proceso de digitalización.
Sin embargo, no se debe hacer una lectura incorrecta de esta situación. NO significa que se vaya a desterrar cualquier incidencia de las tecnologías en las escuelas. Por el contrario, su utilización seguirá estando presente pero de manera mucho más racional.
Finalmente, la inmediatez y el fácilismo que las nuevas tecnologías están generando, deberían ser sopesadas en su exacta dimensión para no desatar una ola de regulaciones absurdas que podrían generar más perjuicios que beneficios. Pienso que lo de Suecia debería llamarnos a la reflexión para que en países dados a replicar programas o planes sin tener en cuenta la realidad, adopten las medidas más adecuadas para nuestra incipiente digitalización se conduzca correctamente.
[1] Director del Proyecto JMA-Technology. Estamos en: jma.technology2@gmail.com, jmatechnology.wordpress.com; twitter.com/MoronAudan47998; www.facebook.com/jmatechnology, www.linkedin.com/in/juan-morón-audante-50013810a/
[2] https://youtu.be/rAKX10OnXbU?t=116
[3] Haidt, J. & Lukianoff, G., “La Trasnformación de la Mente Moderna”, Deusto, 2018, page 47
[4] PIRLS (Progress in International Reading Literacy Study – Estudio Internacional para el Progreso de la Comprensión Lectora). Eses un informe desarrollado por la Asociación Internacional para la Evaluación del Logro Educativo (AIE) que evalúa la comprensión lectora y las tendencias de aprendizaje de aproximadamente 400.000 alumnos de 4º grado escolar, lo que corresponde a niños de entre nueve y diez años, en centros educativos de 57 países de todo el mundo.
Obtenido en: https://www.newtral.es/por-que-suecia-digitalizacion-escuelas/20230606/