Hasta ahora la visión sobre los Robots, en términos periodísticos, ha sido negativa. Juega en este sentido el hecho que, en la concepción cotidiana, cada uno de éstos reemplazarán a los trabajadores. No importan las disquisiciones que sobre el proceso se puedan realizar. Ya se fijó en la mente de las personas que los robots han llegado para tomar cada puesto de trabajo.

Es cierto, en muchos casos concretos diferentes plantas industriales han remplazado un gran porcentaje de trabajadores por robots. Sobre todo en la industria automotriz. Evidentemente existe un temor que no es nuevo. “ A comienzos del siglo XIX, un grupo de trabajadores textiles ingleses conocido como los luditas se preocuparon porque las tecnologías nuevas como el telar mecánico y las máquinas de hilar los privarían de sus puestos de trabajo. Protestaron destruyendo las máquinas” [1].
No obstante, esto, no necesariamente, es así. De un tiempo a esta parte, un tipo de robot se viene abriendo paso en medio de una ruta pedregosa, por los anticuerpos que genera la palabra “robot”. Son los llamados “Cobots”. Es decir, los Collavorative Robots (Robots Colavorativos), términos de donde se obtiene la denominación correspondiente.
Es importante hacer una precisión. Los Cobots son un “campo emergente en la robótica en la cual se redefine la función de los robots como trabajando con y no trabajando en lugar de seres humanos” [2]. Es decir, se trata de una participación conjunta hombre-máquina, máquina-hombre, en el proceso productivo. Relación sencilla en su planteamiento, pero compleja, al mismo tiempo, por sus implicancias.
La noción del trabajo en la que sólo participa el ser humano comienza a ser relativizada en la medida que, ahora, es compartida. Pero, la participación de los robots colaborativos en esa conjunción laboral es resultado de un proceso de transformación en la concepción de lo que debía ser un robot. Haber pasado de los RIT a los Cobots ha significado un gran esfuerzo. Se hicieron pensando no sólo en las máquinas en si, sino también en el trabajo humano. Por ello, se dice que los cobots son “ Accesibles (Cualquier operario puede programarlos), son Seguros (Una sensorización de 360 ° les otorga seguridad a los trabajadores) y, finalmente, son Flexibles (Son ligeros y pueden reasignarse a múltiples funciones sin modificar el diseño de la producción) “ [3]. Esto hubiera sido imposible con los robots industriales comunes y corrientes.
En general, la participación de los cobots en los diferentes procesos productivos implican : Una mayor eficacia, una reducción de los costos de los procesos, un incremento de la productividad y, finalmente, aumento de la calidad [4]. Aspectos todos que apuntan a una mayor eficiencia de la productividad.
Sin embargo, aún no se termina de conocer lo suficiente respecto de estos “nuevos trabajadores” que tienen un carácter diferente de los RIT. Aún se sigue metiendo a los cobots en el mismo saco de la automatización. Y si bien esto es cierto, no quiere decir que todos los robots vayan a jugar el mismo rol en este inevitable proceso.
En general, la presencia de los robots y, de los cobots, en particular, es mucho más que la sustitución/colaboración de personas por/con máquinas. Es un proceso, cuya naturaleza se desprende de la enorme necesidad que tiene el desarrollo de la Industria 4.0 [5]. Es más, sería imposible el desarrollo de ésta sin la automatización correspondiente.
La idea no es relativizar el proceso en ciernes, como su impacto, sino comprenderlo asumiendo las diferencias correspondientes. Porque además, nos ayudaría a tener una visión mucho más clara sobre las posibilidades de los países como el nuestro que no están en el marco del desarrollo de la robótica. Lo cual no significa que no podamos beneficiarnos de ella, si miramos correctamente las particularidades del mismo.
Una de las cosas que debemos aprender de cada revolución tecnológica no sólo son los cambios de máquinas y equipos, sino también, debemos aprender que signifcan cambios de procesos, de productos y cambios de nuevos modelos de negocios. Lo que significa restructurar la organización de todo lo conocido. Pero hay más. Estos procesos para que puedan generar los beneficios que se esperan, deben realizarse dentro de un marco normativo que permita eliminar las exclusiones estructurales que se podrían presentar.
En otras palabras, necesitamos asegurar que los beneficios de las nueva Revolución Tenológica no sólo beneficien a unos cuantos sino que sean lo más incluyentes posible y, para eso, debemos asegurar nuevos marcos regulatorios. Mucho más eficientes. Pensando en una economia de mercado digital y no en la economía del siglo pasado. Pero esto sólo es posible si contamos con una clase política y empresarial que asuma que las nuevas tecnologías, entre ellas la Cobotización, pueden transformar nuestra realidad, mucho más que la explotación de los recurso naturales, como hasta ahora, al parecer, sigue pensando un grueso sector del empresariado nacional.
Perú y la Robotización
La presencia de la robótica en el Perú es sumamente difusa [6] . Salvo excepciones de empresas como Alicorp, algunas empresas mineras, algunas empresas de seguridad, etc. en el resto de las actividades, sobre todo, en el caso de la industria, no se tiene un registro exacto del número, tipo y actividades que realicen los robots existentes.
Si esto ocurre con los RIT, no es difícil imaginar el nivel de desconocimiento sobre los robots colaborativos en nuestro país. No hay información exacta sobre cantidad, tipo, actividades que realizan, sector en el que podrían estar desempeñándose, etc. Y el tema es que debería importarnos porque es el tipo de robots que más se podría adecuar a las necesidades de un país donde la mayoría de empresas son Mipes y Pimes.
A diferencia de los RIT cuyos precios pueden sobrepasar los 100 mil dólares, los cobots rondan los 25 mil dólares. Haciéndolos más asequibles a ese universo empresarial mencionado. Pero la conveniencia no sólo es por el lado monetario, sino también por la funcionalidad de los mismos.
Normalmente los procesos de recambios tecnológicos deben contar con la participación, tanto del sector público como del sector privado. Los primeros, desarrollando marco normativos para hacer atractivos estos procesos para el sector privado. Los segundos, desarrollando la inversión con el aval del estado, en caso se requiera. Pero que sean líneas blandas de financiamiento.
En vez que el legislativo esté pensando en interpelaciones, la Comisión de Ciencia y Tecnología debería promover estos espacios de diálogos, donde el Estado y los inversionistas puedan coincidir para promover una serie de iniciativas que requieren la participación conjunta.
Finalmente
Tiene sentido mirar la robótica, y la cobótica, en particular, por el impacto que podría tener en el sector empresarial. Sobre todo, en ese conjunto de empresas para quienes la productividad es una palabra que sólo conocen por haberla leído en algún medio. Pero que es fundamental si queremos seguir mirando al comercio internacional como una estrategia de crecimiento y que, por lo tanto, nos obliga a ser eficientes no sólo en el mercado nacional, sino también en el mercado internacional. Por ello, creemos que en el Perú no sólo se trataría de una robotización, sino de un proceso de cobotización, particularmente.
[1] Guy Rider, Revista de Diplomacia de Chile, N° 137, Abril 2018, pp. 28. Cita consignada en el artículo original en inglés para el Worlf Economic Forum (WEF), 2005. En: http://www.weforum.org/agenda/2015/01/how-can-we-create-decent-jobs-in-the-digital-age.
El Término LUDITA, hace referencia a es hoy un término utilizado para describir a las personas que detestan las nuevas tecnologías, pero su origen se remonta a un movimiento obrero del siglo XIX que arremetió contra las consecuencias económicas de la Revolución Industrial.
[2] Culot, Anais; ”Human-Cobot Collaboration: Industrial Utopia or Tomorrow´s Reality ?; I´MTech, IMT Science and Technology News; 02
September 2019. Este artículo es parte del Dossier : “Far From Fantasy: The Artificial Intelligence Technologies with really affect us”.
[3] Pelegre, Jordi, tomado de https://blog.universal-robots.com/es/revolucion-industrial-cobots; Enero 10, 2019
[4] Ob. Cit.
[5] La Industria 4.0 está basada en el concepto de manufactura inteligente. La visión es utilizar la digitalización para diseñar, construir y desarrollar el fortalecimiento del mundo virtual que podría guiar el mundo físico. El Objetivo es interconectar toda la producción y permitir la interacción e tiempo real. La Computación en la nube, el Análisis Big Data Internet de las Cosas (IoT) y un sistema ciber físico son los fundamentos tecnológicos claves para esta revolución industrial. . . Las tecnologías que están incorporadas en esta revolución son conocidas como los nueve pilares de la industria 4.0: Sistema Ciberfísico, Computación en la Nube, Internet de las Cosas (IoT), Realidad Aumentada, Big Data Analytics, Ciberseguridad, Robótica, Impresión 3D, Integración Horizontal y Vertical.
En : Nayvar, Anand & Kumar, Akshi; A Roadmap to Industry 4.0: Smart Production, Sharp Business and Sustainable Development”; Advances in Science, Technology & Innovation; IEREK Interdisciplinary Series for Sustainable Development. https://books.google.com.pe/books?id=nr_ADwAAQBAJ&pg=PA184&lpg=PA184&dq=the+future+of+production+system,+between+customization+and+sustainable+%2B+I%C2%B4MTech&source=bl&ots=ekN-e1EoFw&sig=ACfU3U1ZfPZETYa0jFGQVXVL2H4R6H_GZA&hl=es-419&sa=X&ved=2ahUKEwjgkueT04frAhX6F7kGHTOzCQE4ChDoATADegQIChAB#v=onepage&q=the%20future%20of%20production%20system%2C%20between%20customization%20and%20sustainable%20%2B%20I%C2%B4MTech&f=false
[6] Según cifras oficiales de la International Federation of Robotics (IFR) en sus estadísticas del 2016, vale dacir, sólo 4 años atrás, en el Perú no habían robots industriales. Nuestro país no aparecía en el Ranking (Ver: https://www.thenewbarcelonapost.com/ranking-de-paises-segun-la-densidad-de-robots-industriales/). Los 3 últimos países: Rusia, Filipinas e India, aparecían con 3 unidades cada uno. Sin embargo, en el 2013, cuando al Decano de la Universidad Tecnológica del Perú se le hizo una entrevista respecto de la robótica en el Perú, mencionó que habían 20 unidades (Ver: https://canalti.pe/automatizacion-y-robotica-en-el-peru/). Una tercera fuente (Ver: //blogs.iadb.org/gestion-fiscal/es/robots-en-america-latina-cuantos-son-donde-estan-y-cuanto-tributan/). El problema es que no tenemos una versión oficial respecto de la data sobre los robots en nuestro país. Al parecer a nadie parece interesarle.